Las pistas de Mateo

Acompaña a Mateo por seis lugares. En cada uno hay un cambio que los adultos debemos aprender a observar.

Septiembre · Mes de concientización sobre el cáncer infantil

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¿Qué tan observadora está tu mirada?

Encuentra el objeto señalado en cada lugar, aprende su pista y supera la prueba final para abrir el tesoro.

Información revisada

Contenido orientativo basado en recursos de la OPS y la OMS. Antes de publicar la campaña, el texto clínico debe ser validado por un especialista en oncología pediátrica.

Pista 1 · En casa · El baño

Un cambio que se nota

Al mirarse, Mateo parece más pálido que de costumbre y sus ojos se ven diferentes.

Aprende a observar

La palidez progresiva y algunos cambios llamativos en los ojos —como un reflejo blanco, estrabismo reciente o alteraciones de la visión— merecen valoración profesional.

Estos cambios pueden tener muchas causas. Lo importante es no normalizarlos si persisten o progresan.

Encontraste las seis pistas

Ahora prueba qué tan observadora está tu mirada.

Responde seis preguntas. Si aciertas al menos cinco, podrás abrir el tesoro de Mateo.

Pregunta 1 de 60 aciertos

Prueba tu mirada

Frente al espejo, ¿qué cambio aprendimos a observar?

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Casi. Vale la pena mirar las pistas una vez más.

Necesitas al menos cinco aciertos. Repasa el recorrido y vuelve a intentarlo: el tesoro seguirá esperándote.

0 de 6 respuestas correctas

¿A dónde te enviamos la guía de Mateo?

Déjanos tus datos y podrás descargar la guía enseguida. También te la enviamos por correo, por si quieres imprimirla más tarde.

Mateo, personaje de plastilina de la campaña, junto a su dinosaurio

Tesoro desbloqueado

Crea el dinosaurio de Mateo

El compañero que Mateo lleva a todas partes. Una actividad para hacer en familia en 30 o 40 minutos.

Necesitas: plastilina azul (60 g) y amarilla (8 g), dos pellizcos de blanco y negro, una base lavable y algo redondeado para marcar la sonrisa.

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    Divide y prepara las piezas

    Un óvalo de 4,5 × 3,5 cm para el cuerpo, cuatro cilindros de 2 cm para las patas, uno de 4 cm para el cuello, una esfera de 1,8 cm para la cabeza y un cono de 4 cm para la cola.

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    Construye una base estable

    Aplana un poco el óvalo por debajo para que no ruede y coloca las cuatro patas: cortas, anchas y bien apoyadas.

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    Añade cuello, cabeza y cola

    Une la esfera al cilindro largo, presiona la base del cuello contra el cuerpo y apoya la punta de la cola en la mesa: será un quinto punto de equilibrio.

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    Dale una mirada y una sonrisa

    Dos bolitas blancas aplanadas con las pupilas negras encima, y una sonrisa marcada con el borde de una cucharita.

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    Coloca las crestas amarillas

    Seis gotas amarillas desde la cabeza hasta la espalda, de mayor a menor. Con lo que sobre, crea aquello que debería ocupar más la infancia.

También te la enviamos por correo, con tu diploma de mirada atenta.